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La nueva vieja vida de Laro Herrero

El segundo entrenador del equipo español de snowboarder cross, que decidió retirarse de la competición a nivel profesional al inicio de la presente temporada, valora sus primeros meses como técnico del staff del equipo nacional.

Laro Herrero (Santander, 17 enero 1990) ha escrito algunas de las páginas más importantes de los deportes de invierno en España. Dos Juegos Olímpicos - Sochi 2014 y Pyeongchang 2018 - y un séptimo puesto en el Mundial de snowboard cross de 2015 lo atestiguan. Esos resultados, otrora apenas imaginables en una modalidad tan joven como el boarder cross, quedaron eclipsados en España en los últimos años por la aparición de dos superdotados en la especialidad: Regino Hernández - bronce olímpico en Pyeongchang 2018 y subcampeón del mundo - y Lucas Eguibar - doble subcampeón del mundo y campeón del Globo de Cristal en 2015 -. Laro, que durante toda su carrera soño con "ser campeón del mundo", vio cómo su rendimiento en los últimos meses no le permitía alcanzar las cotas que su exigencia personal le marcaban. Por eso, tras los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018, decidió decir adiós a la competición para, Real Federación Española de Deportes de Invierno mediante, acompañar a Lucas y a Regino, esta vez como segundo entrenador del equipo nacional de snowboard cross. Desde Feldberg (Alemania), Laro Herrero nos cuenta cómo están siendo los primeros meses de su nueva "vieja" vida

¿Por qué tomas la decisión, con 28 años, de despedirte de la competición?

Después de los Juegos Olímpicos lo medité bastante. El motivo es que sentía que me había quedado un escalón por debajo del resto; un escalón por debajo en un deporte como este es poquísimo, es medio segundo, pero me veía que ya no luchaba por ser campeón del mundo que es por lo que he luchado desde que soy un niño. Mi objetivo estaba empezando a ser estar entre los 10 o 15 mejores. Realmente eso no me motivaba en exceso. Pensé que después de los JJOO podía ser un buen momento para tomar una decisión así. Se lo propuse a la Federación, les comenté lo que sentía, qué era lo que ahora me motivaba; les pareció fenomenal. Empecé con la formación de técnico deportivo. Álex Martín pasó de ser segundo entrenador a primer entrenador y yo entré como segundo. Estoy súper contento. Con Lucas y Regino he estado compitiendo toda la vida, han sido mis compañeros de equipo, les conozco muy bien. Yo tengo mucha experiencia en esta modalidad, es la que he hecho desde niño. Creo que puedo transmitir mucho tanto a Lucas y Regino, como a los niños que llegan, que vienen apretando fuerte. Me motiva mucho esta nueva etapa.

¿Cuál es tu función exactamente?

Yo siempre digo que en un equipo no hace falta tener al entrenador perfecto, al skiman perfecto o al fisio perfecto; lo que debemos es ser un equipo en el que uno pueda compensar las carencias que tenga otro. Álex ahora es primer entrenador; él tiene menos experiencia que yo en snowboarder cross, pero es un entrenador muy formado y con mucho conocimiento. Y además es un gran organizador y coordinador. Yo tengo mucha experiencia en esta disciplina; soy capaz de decir a los chicos desde una curva qué línea tienen que coger o por donde tienen que trazar. Mi trabajo es echar una mano en todo lo que Álex y el skiman me digan. Yo soy el ayudante y estoy para hacer lo que me digan.

¿Tu nueva responsabilidad en el staff técnico del equipo ha cambiado tu relación con Lucas y con Regino?

Somos una pequeña familia, pero sí es cierto, y alguna vez ellos me lo han reprochado (risas), que ahora mi rol cambia y mi trato con ellos, por tanto, también. Es así. Yo tengo que adaptarme a mi nuevo papel y hay ciertos momentos en los que tengo que plantarme. Mi relación con ellos no ha cambiado radicalmente, pero mi función me hace tener otro rol.

¿Cómo está siendo a nivel personal tu proceso de adaptación?

Creo que me estoy adaptando bien. Cuando eres corredor también tienes conocimientos de cómo se organizan los viajes, de cómo es el formato de carrera, etc. No me está costando mucho adaptarme. Quizá lo que más me haya costado son cosas en las que antes compartías una opinión con Lucas o con Regino y ahora, que probablemente tengas acceso a una información que antes no tenías, tu opinión cambia. Quizá eso es lo que más me cuesta. Al ser una decisión tan meditada, y que tenía tan clara, no me arrepiento. Enfoco mi vida a lo que soy ahora y a mis funciones ahora. Eso también ayuda a que la adaptación sea más rápida. Me apetece ser lo que soy ahora.

¿Echas de menos la competición?

No, para nada. Quizá en algún entrenamiento sí que me da envidia meterme en el circuito, pero no me da envidia ponerme el dorsal y correr. Era algo que me había dejado ya de motivar. Hacer una bajada sí, porque me gusta hacer snowboard y sé que puedo bajar por cualquier circuito. No me da envidia hacer una calificación o una final. Ahora siento otro tipo de tensión; paso más nervios que antes, pero son de otro tipo, porque de verdad los resultados de Lucas y Regino ahora son míos también, y eso me pone nervioso.

Cuando miras atrás, ¿qué balance haces de tu etapa como deportista de alto nivel?

El balance es súper positivo. Soy consciente de que hay gente que ha llegado más lejos que yo. Yo puedo destacar que he llegado a ser séptimo del mundo, cuando mi objetivo era poder llegar a ser campeón del mundo. Llevo desde muy joven viviendo de este deporte, compitiendo como profesional. Ahora mismo tengo 29 años, claro que hay gente corriendo con bastantes más años que yo, pero hay gente más joven que lo ha tenido que dejar porque no ha podido llegar a donde he llegado yo. Por eso el balance es muy bueno. Este deporte ha sido mi vida y ahora lo sigue siendo desde otra función.

Y cuando pasen tantos años que decidas llegar a retirarte de tus funciones como entrenador, ¿cómo te gustaría que te recordaran?

Me gustaría que una vez que Lucas y Regino, que espero que en sus años como deportistas profesionales lo ganen todo, no estén el boarder cross en España siga estando al nivel actual. Quiero que haya chavales que dentro de unos años puedan mantener el nivel de Lucas y Regino, que luchen por ganar Copas del Mundo, Mundiales y Juegos Olímpicos.

¿Y eso cómo se consigue?

Con mucho esfuerzo, haciendo las cosas bien y poniéndole mucha dedicación. Ahora mismo hay un equipo B de boarder cros, que hasta ahora no lo había. Aún tienen que trabajar mucho, pero tienen talento, son jóvenes y trabajando con ellos y compartiendo entrenamientos con Lucas y Regino se puede conseguir.

Si te lo dicen cuando empezaste, ¿te lo crees?

Cuando nosotros éramos niños Jordi Font hizo un cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Turín 2006 en boarder cross. Jordi para nosotros siempre fue un referente. Después llegamos nosotros, que somos los que hemos hecho estos resultados, sobre todo Lucas y Regino. Yo tengo que reconocer que he estado toda la vida con ellos, pero no he llegado al nivel que han llegado ellos. No sé si hemos sido pioneros, pero sí que somos los que hemos empezado a destacar con resultados.

"Estamos muy contentos de poder compartir esta nueva etapa de su vida con él", resume el medallista olímpico Regino Hernández. "Ya nos conocemos desde hace muchos años, sabemos exactamente en qué nos puede ayudar Laro: a mí precisamente me puede ayudar sobre todo en el tema de las curvas, que era lo que mejor se le daba. Viene bien tener alguien que conoces desde hace mucho tiempo, que sabe cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles y que te puede ayudar a mejorar esos puntos débiles". Palabra de Regino. 

© - LaLigaSports - Año 2019

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