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El récord está en cinco

Repasamos la historia del deportista español con más medallas en unos Juegos Olímpicos, David Cal.

El modelo para cualquier palista que empiece a remar con el sueño de competir. La inspiración para el que se imagina en unos Juegos Olímpicos. El deportista más laureado de la historia olímpica española.

La trayectoria de David Cal siempre ha estado acompañada por la victoria, pero también por el esfuerzo. Un esfuerzo del que sabe mucho su entrenador, Jesús Morlán “Suso”, que le acompañó desde los 16 años y que vivió junto a él los momentos antes de dejarlo. "Davisiño”, así llamaba al joven que acabó echando de menos la Galicia que le vio crecer, y empezar a remar.

Dijeron de él que era autista, pero sólo era tímido. Remaba con la izquierda, aunque en realidad era diestro. Llegó al equipo nacional con 18 años, cuando el más joven tenía 26. Tuvo que volver a Pontevedra a entrenar con “Suso”. En 2003 logró ser subcampeón del mundo y al año siguiente de Europa. Lo hizo en ambas ocasiones por detrás del alemán Andreas Dittmer, pero se iba a reservar la venganza para el mejor escenario. Un piragüista que no perdía desde 1999 en C1 1000m, era el rival a batir. David Cal se presentó en Atenas con la idea clara de romper esa racha, y lo consiguió. Se colgó la medalla de oro en 1000m y la de plata en 500m. Empezó a forjarse la leyenda del mejor deportista español en unos Juegos Olímpicos.

Su canoa fue hecha a medida, él mismo participó en el diseño, y después de Atenas todos quisieron tenerla. Eso a él le dio igual. Tocaba estar a tope para Pekín, unos juegos en los que Cal sería el abanderado. Ganó la plata en C1 500 y en C1 1000. Igualaba a Joan Llaneras con cuatro medallas, el ciclista también consiguió dos en esos Juegos Olímpicos, y a Arantxa Sánchez Vicario. Un año antes había ganado, en tierras alemanas, su primer Campeonato del Mundo.

Llegaban los Juegos Olímpicos de Londres y David venía de ser subcampeón del Mundo en Hungría. La histórica quinta medalla le esperaba. Siempre recordará el canal de Eaton Dorney. Se acordará también de otro alemán, de Sebastian Brendel, que pasó la meta en primera posición. La calle siete, por la que remó protegido del viento en una mañana en la que no molestó demasiado. Ir antepenúltimo al pasar los primeros 250 metros, y hacer un sprint final inolvidable. La medalla de plata quedará para siempre como la que estableció el récord, y como la que cerró una carrera impecable.

Siempre echó de menos su casa. Dedicó sus triunfos a Cangas, el municipio gallego que consiguió poner en el mapa. Le dolió renunciar, pero lo mejor fue que volvió a su tierra, y lo hizo sabiendo que había hecho historia.

© - LaLigaSports - Año 2016

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