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De perdidos... a Río

Una conversa(c)ción a dos semanas de viajar al Preolímpico, cinco horas que Imanol Ibarrondo pasó con los #Leones7, una clasificación histórica para los Juegos y un agradecimiento de por vida; el ex-futbolista repasa en LaLiga4Sports qué es lo que sucedió aquel día.

"Explícame cómo era imposible ir a los Juegos y de repente es posible. ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha cambiado? Los hechos son los mismos, son los mismo jugadores, Samoa sigue siendo igual y el Preolímpico es el mismo. Los hechos son ciertos y neutros, lo que cambia es mi interpretación. Y cuando cambia mi interpretación, aparecen posibilidades que no existían. ¿Dónde se trabaja? No en los hechos, que son los que son, sino que de repente tienes una conversación y transformas una interpretación en otra: "podemos hacerlo" y conectar con otra energía, otra vitalidad, otra esperanza. Comienzas a entrenar distinto y entonces estás creando una nueva realidad. Pero la estás creando tú. ¿Pero dónde tiene el origen? En la conversación. Es un ejemplo práctico de los que hemos hecho". Palabra de Imanol.

"Necesitamos algo y les he dicho que eres tú. Me preguntan qué haces y no he sabido explicarlo. Nadie sabe qué haces pero lo haces". Esas fueron las frases que Imanol Ibarrondo escuchó por teléfono dos semanas antes de que comenzase el Preolímpico de Rugby7. Después de doce años de futbolista, después de diez años dedicado al 'coaching' y al liderazgo, el mayor reconocimiento público le ha llegado por un conjunto de personas dedicadas al rugby seven que llegaron a la sala de juegos de la Blume como 'La Familia' pero salieron como 'Familia Masunga', que entraron como un equipo pero se transformaron en un 'equipo extraordinario': "¿Qué han hecho estos tíos? Se han vuelto a transformar en un equipo. ¿Cómo? Reconstruyendo las relaciones y restableciendo la confianza. Es la sustancia que lo une todo". Porque "los equipos extraordinarios son los que tienen relaciones extraordinarias".

¿Cómo se crean esas relaciones extraordinarias? "Las relaciones se crean a través de las conversaciones. La calidad de las relaciones que tenemos se basa en la calidad de nuestras conversaciones. Mira en tu vida, cuando tienes conversaciones de alto nivel, que te nutren, que te ayudan a continuar, tienes relaciones de alto nivel. Las conversaciones generan nuevas realidades, generan posibilidades, relaciones... Yo lo llamo conversa(c)ciones, porque la propia conversación es una acción en sí misma, está creando posibilidades que no existían antes de esa conversación, haces cosas que antes no hacías porque creas nuevas realidades. Si no hay conversaciones de calidad no hay relaciones de calidad. Si no hay relaciones de calidad no hay equipo capaz de alcanzar resultados extraordinarios".

Para facilitar esas conversaciones, dos aspectos son fundamentales: el líder y la mirada bellotera. "Yo creo que en un equipo todos son líderes. Si entendemos el liderazgo como ayudar a alguien a ser mejor de lo que está siendo, todos podemos ayudar a alguien a ser mejor. El líder no es el que tiene muchos seguidores, sino el que genera nuevos líderes en sus equipos. Yo vi muchos líderes ahí, en ese equipo, muchos. Gente muy competente, muy valiosa, muy capaz, muy al servicio de los compañeros". Gente que se atrevió a dejar las diferencias a un lado y aprender un nuevo modo de mirar al compañero, como si fuera una bellota: "Una bellota tiene dentro de sí todo lo necesario para convertirse en un roble, para dar su mejor versión. Lo que pretendemos es ver qué tiene de bueno cada uno, no sólo la crítica o lo que está mal. Y entonces empiezas a ver qué tiene cada uno de los integrantes que le hace valioso, especial, importante, único para este equipo. Y empiezas a apreciar eso, no sólo a apreciarlo, sino a valorarlo y reconocerlo. Eso genera mucho respeto. Y a partir de ahí pasan cosas. Lo que hicimos con este equipo fue crear un espacio en el que poder hablar cosas de verdad. No sólo lo que te molesta o lo que no te gusta, sino qué tenemos". La conclusión estaba clara.

"Tenéis la oportunidad de vivir un sueño increíble y lo vais a desperdiciar por cuatro chorradas. Ya habrá tiempo de resolver las diferencias o lo que haya. Pero ahora vamos a buscar qué es lo que nos une, qué es lo que nos hace especiales cómo equipo, cómo queremos recordar este momento dentro de veinte años. Para ellos supongo que fue también un proceso de descubrimiento, sirvió para unirse y afrontar un desafío no desde el miedo o la amenaza, sino como un regalo. Vaya regalo que nos ofrece la vida, jugar un Preolímpico. ¿Cómo queremos estar?, esa es la pregunta, ¿quién queremos ser?. No si queremos ganar o no, sino quién queremos ser como equipo".

Les cambió el enfoque: "No se habló específicamente de los Juegos Olímpicos. Fue un trabajo hacia dentro. No se trataba de los Juegos, sino de nosotros. Quién vamos a ser para merecer ir a los Juegos. Quién necesitamos ser para merecer alcanzar esa plaza, no para ganarla, sino para merecerla. Y cómo vamos a afrontar la adversidad, las dificultades, si vamos perdiendo… Y resulta que levantamos dos partidos en el descanso y ganamos con dos ensayos fuera de tiempo. ¿Casualidad? Pues no sé, pero cuando estás, pasas cosas. Y cuando no estás pues pasan otras cosas". 'Estás' del verbo estar, de estar presente. Es la Presencia, la primera de las '7ps para brillar'

"La presencia es básica para un deportista, estar conectado al juego. No estar despistado, no estar preocupado, que es cuando llegan las faltas de concentración. La presencia es muy contagiosa. Hablamos de rugby 7, son 7 minutos. Si tú estás presente 7 minutos ganas mucho, el equipo contrario lo nota y se puede despistar. Podemos no ser los más fuertes o los más altos, pero en 7 minutos, ellos lo que consiguieron fue estar muy unidos, muy presentes, muy enfocados. El reto no es vamos a ganar. El reto es vamos a convertirnos en el equipo que merezca ganar, que es mucho más chulo. Porque ganar no depende de ti. Samoa es mucho mejor, te gana y punto. Pero estar presente sí depende de ti". 

La mentalidad, Positivizar, "creer para crear", es otra de las 'P'. "Después de aquello se creó la realidad de que era posible. Hasta tal punto de convencimiento que ellos hicieron que lo fuera.". Fue el empujón que les ha llevado hasta Río 2016. Insiste Imanol en no hablar de milagros "es absurdo utilizar esos términos, son ellos los que sabían cómo hacerlo, los que llevan toda la vida jugando al rugby. Suyo es el 98-99% del éxito, aunque entiendo que sin ese 1% restante lo mismo no lo hubieran conseguido. O bueno, dejémoslo en un 5%, quizás es el 5% que necesitas para que funcione". También insiste en que el resultado no ha marcado el éxito de aquella conversa(c)ción: "Es deporte y puedes perder, pero aunque pierdas contra Samoa tú sabes que has vencido, que has estado a la altura y que podías haber ganado. Que cuando vuelvas en el avión puedas decir: cómo hemos crecido".

¿Y ahora? ¿Cuál es el objetivo en los Juegos? "La pregunta que yo les hacía es: ¿cuál es el reto?, no el objetivo. El objetivo no exige crecer ni mejorar. ¿Qué podríais hacer si os atrevierais a vivir como habéis vivido estas dos semanas? ¿Qué sería posible? ¿Cómo sería convertirse en un equipo capaz de asustarle a Fiji si se despista? ¿Quién tendrías que ser? ¿Cómo tendríais que comportaros en el campo? ¿Cómo tendría que estar vuestra presencia?, porque cuando juegues contra Fiji, te gane o no te gane, el reto desaparece, pero lo que queda es el equipo en que te has convertido. Los Juegos son un desafío extraordinario para dar un salto cuántico en vuestro nivel como selección. ¿Cuál es el desafío de los Juegos? Esa es una pregunta que tendrán que hacerse. Ahora ya son capaces de tener esa conversación".

Ahora ya son capaces de declarar un compromiso. Así terminaron las cinco horas en la sala de juegos de la residencia Blume. Uno por uno, en voz alta, se había creado el clima: "Todo termina con una declaración de compromiso que es elegir a qué me comprometo. Decidir con qué me comprometo para estas dos semanas. Quién voy a ser. Simplemente lo tienes que sentir y lo declaras, con tus compañeros de testigo. Quién voy a ser yo para vosotros en estas dos semanas". Antes de cada partido en Mónaco, los Leones se juntaban y gritaban Masunga. Cambiaron su grito de guerra y adoptaron el que les enseñó Imanol, el de una tribu africana que acabó exterminada pero nunca se rindió. Decía Tiki que nunca habían entrenado como en las dos últimas semanas después de salir de esa sala de juegos. Imanol era consciente del cambio: "No tenía ninguna duda de que iban a competir a muerte. ¿Ganar? Samoa es mejor que tú y te puede pegar una paliza habiéndote dejado la vida y es lo que hay. Pero tenía la certeza de que todos iban a acabar con la cabeza arriba y con una sonrisa, ése era el premio. Miraros a los ojos y daros un abrazo independientemente del resultado, pero poder volver todos mirándoos a la cara".

Imanol Ibarrondo, autor de "La primera vez que la pegué con la izquierda. "7Ps" para brillar". Presencia, Preguntar, Positivizar, Potenciar, emPatizar, Procesar, Pactar son las siete. P-Leones. 

© - LaLigaSports - Año 2016

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